🌱¿Papel o pantalla?

Me gusta el papel. Su textura, su olor. El hecho de como la tinta dibuja en él trazos que se transforman en ideas. Su portabilidad. Pero también la pantalla (y como nexo, el universo entero que significa estar conectado con el mundo digital) tiene sus ventajas.

En el mundo de la inmediatez, debo confesar que me rindo ante la incertidumbre de acceder a todo, pero muchas veces termino no eligiendo nada.

El cuaderno, en cambio, requiere la pausa, un tiempo más prolongado. La hojas donde voy a escribir maridan mejor con un libro a su lado, que sirve de fuente de información, de compañía.

La inmediatez del todo, frente a la pausa de lo posible.

🌱Abonando la tierra

Desde hace varios meses noto que mi contacto con el mundo digital me es cada vez más tóxico. Me encanta conocer, investigar, leer en la web sobre cosas que me importan, datos que me asombran y mantienen nuestra atención. Sin embargo, todo lo que lo rodea (la basura que rodea las redes sociales en particular, y las paginas web en general) me han hecho buscar alternativas.

Y es ese punto que llegué al concepto de Jardín digital.

Intento entender como implementarlo, pero me agrada muchísimo la idea de tener un espacio en la web que sea mi lugar donde construyo mis ideas, mis intereses. Y que como mi búsqueda de conocimiento, está en plena construcción.

Me genera dudas el hecho de cómo ser constante en utilizarlo, de como organizarlo, pero entiendo que alguna vez tengo que empezar. También tengo dudas sobre cómo superaré la idea de «completitud». Entender las ideas que comparta por acá como semillas que hay que regar para que crezcan, aunque me parece interesante, me genera dudas sobre si estoy preparado de escribir a medias, permitiéndome lo desprolijo, lo inacabado. Pero es un lindo desafío.

En este punto estoy. (Re)imaginando este espacio, preparando la tierra, dispuesto a sembrar.